El evangelista San Juan dice: “Porque
tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en
él no perezca, sino que tenga vida eterna” (Jn 3, 16).
Y en su primera carta dice:” En esto
se mostró el amor de Dios para con nosotros: en que Dios envió a su Hijo
Unigénito al mundo para que vivamos por medio de él.
Y San Pablo, en su carta a los Romanos 8,32:
“El que no perdonó ni a su propio
Hijo, antes bien lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará con él,
graciosamente, todas las cosas”? (Rm 8,32)
Finalmente transcribimos el bellísimo texto de la
Carta del apóstol san Pablo a los Efesios 1, 3-14:
”Bendito sea Dios, Padre de
Nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en Cristo con toda clase de
bendiciones espirituales en los cielos. Él nos eligió en Cristo antes de la
fundación del mundo para que fuésemos santos e intachables ante él por el amor.
Él nos ha destinado por medio de
Jesucristo según el beneplácito de su voluntad, a ser sus hijos, para
alabanza de la gloria de su gracia, que tan generosamente nos ha concedido en
el Amado
En él, por su sangre, tenemos la redención, el perdón
de los pecados, conforme a la riqueza de la gracia que en su sabiduría y
prudencia ha derrochado para con nosotros, dándonos a conocer el misterio de su
voluntad: el plan que había proyectado realizar por Cristo, en la plenitud de
los tiempos; recapitular en Cristo todas las cosas del cielo y de la tierra.
En él hemos heredado también los que estábamos
destinados por decisión del que lo hace todo según su voluntad, para que seamos
alabanza de su gloria quienes antes esperábamos en el Mesías.
En él también vosotros, después de haber escuchado la
palabra de verdad – el evangelio de vuestra salvación -, creyendo en él habéis
sido marcados con el sello del Espíritu Santo prometido.
Él es la prenda de nuestra herencia, mientras llega la
redención del pueblo de su propiedad, para alabanza de su gloria.
COMENTARIO: Dios Padre nos eligió en
Cristo, antes de la creación del mundo
Dios,
nuestro Padre se desbordó en amor para
con la humanidad, entregandonos a su único y querido Hijo, colmándonos de
bendiciones divinas en su Hijo: nos elige, nos hace
hijos de Dios, nos redime del pecado.
Nos
manifiesta el misterio de la salvación en Cristo, sin distinción
entre judíos y paganos. Y todo ello, sin mérito por nuestra parte.
Sólo
el amor inmenso de Dios fundamenta
este acto de pura liberalidad por el que, Dios nuestro Padre, nos ha
predestinado a ser hijos suyos mediante la unión con Cristo.
La
mejor respuesta del creyente ante
tanta bondad de Dios, es el amor, la alabanza continua, la acción de
gracias, la bendición.
PETICIÓN: Que
se instaure en la Iglesia Católica una Solemnidad en honor a Dios, Padre eterno,
Creador del Universo y se celebre el primer Domingo del Calendario Litúrgico
anual para que asistan todos los fieles cristianos.
Esta
misma petición le fue revelada a la Madre Eugenia Elisabeth
Ravasio: “Que un Domingo se dedique a honrarme especialmente con el
nombre de Padre de toda la humanidad”.
Esta
revelación aun no se ha instaurado públicamente en la Iglesia Católica.
RESULTA
INCONCEBIBLE que,
tras la aprobación de las revelaciones a Sor Eugenia en 1932, por las
autoridades eclesiásticas, no se haya dado un paso adelante para su instauración
universal.
Personalmente
echo de menos, incluso
sin contar con las apariciones a la Madre Eugenia, la existencia de una Fiesta
Solemne en honor de Dios Padre, tan querido y tan amado por nuestro Señor
Jesucristo. Un Padre que nos entregó, por amor a la humanidad, a su querido
Hijo, para redimirnos del pecado y
hacernos hijos suyos
No
entiendo el olvido y la falta de interés de la jerarquía eclesiástica para
establecer una gran fiesta en todo el orbe católico en honor a Dios nuestro
Padre.
José Candelario Peralbo Ranchal,
O.Carm
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Cf BIBLIOGRAFÍA
SagradosCorazonesUnidos.org
https://sagradoscorazonesunidos.org ›
dios-padre-solem...
APOSTOLADO DE LOS SAGRADOS CORAZONES UNIDOS DE JESÚS Y DE MARÍA
SOLEMNIDAD DE
DIOS PADRE TIERNO Y MISERICORDIOSO
¿Por qué el mes de agosto es el mes de Dios Padre
Tierno y Misericordioso?
En el Llamado de Amor y Conversión del 4 de agosto de 2019 de Dios Padre
Tierno y Misericordioso, Dios Padre pidió:
• “Promuevan a través de la Corona y el Icono, la Devoción a Dios Padre,
honrándome cada Primer Domingo del mes, especialmente el Primer Domingo del mes
de agosto.
• Y durante todo el mes de agosto conságrenlo particularmente a la Devoción y
Adoración a Dios Padre, Tierno y Misericordioso.”
¿Qué desea Dios Padre con este
pedido?
• Ser honrado cada Primer Domingo del mes,
• Ser
honrado especialmente el Primer Domingo de agosto. (LAC-4 de agosto de 2019)
En la
actualidad, en 1932, en Italia, Dios Padre se manifestó a la Madre Eugenia
Elisabeth Ravasio (1907-1990), fundadora de la Obra Religiosa “Unitas in
Christo ad Patrem”, en 1948 y reconocida en 1988 por el Santo Padre Papa San Juan
Pablo II.
Estas apariciones y mensajes fueron sometidos a una investigación por parte de
la Iglesia Católica, presidida por el Obispo de Grenoble, Su Excelencia
Reverendísimo Dom Alexandre Caillot, que duró diez años y, al final, concluyó por Su
autenticidad.
Se redactó un pequeño libro titulado “La Vida para la Gloria del Padre” –
imprimatur de Fray Petrus Canisius van Lierede, Vic. Gen. y Vicariatus
Civitatis Vaticanae el 17 de abril de 1989.
Dicho Libro consiste en dos cuadernos, en la página 54 del primer cuaderno,
Dios Padre le dijo a Madre Eugenia:
“Para ser conocido, amado y honrado con un Culto Especial, no pido nada
extraordinario. Esto es lo que quiero:
Que un día, o al menos un domingo, se dedique a honrarme especialmente con el
nombre de Padre de toda la humanidad.
Para esta Fiesta, desearía una Misa y un Oficio propio. No es difícil encontrar
textos en la Sagrada Escritura.
Si prefieres darme este culto especial un domingo, elijo el primer domingo de
agosto; si lo quieres en día laborable, prefiero que sea siempre el 7 de
agosto.
Que todo el clero se dedique a desarrollar este culto, y, sobre todo, que me dé
a conocer a los hombres, como soy y como siempre seré para ellos, es decir: el
Padre más tierno y amoroso de todos los padres.”
DIOS ES MI
PADRE
Consideramos oportuno comenzar esta publicación con el testimonio de S.E.
Mons. Alexandre Caillot, Obispo de Grenoble, quién en 1935 instituyó una
comisión de expertos, convocados en varias partes de Francia, para iniciar un
proceso diocesano que duró diez años.
Hicieron parte de la comisión, entre otros, el Vicario del Obispo de
Grenoble Mons. Guerry, teólogo, los hermanos jesuitas Alberto y Augusto
Valencin, máximas autoridades en el campo filosófico y teológico, y expertos en
evaluaciones de casos símiles - y dos doctores en medicina, uno de los cuales
era psiquiatra.
Seguros que tal Mensaje ayudará a los hombres a comprender la profunda
ternura del Padre para cada uno de nosotros, esperamos que tenga la mayor
difusión.
P. Andrés
D'Ascanio
Madre Eugenia Elisabetta Ravasio
Nació en San Gervasio de Adda, Italia (ahora se llama Capriate San
Gervasio), un pequeño centro en la provincia de Bérgamo, el 4 de Septiembre de
1907, en una familia de origen campesina.
Frecuentó sólo la escuela primaria, y después de laborar algunos años en
una fábrica, ingresó en la Congregación de Nuestra Señora de los Apóstoles,
cuando apenas tenía veinte años. Es allí donde desarrolló su gran personalidad
carismática que la hizo elegir, a solo 25 años, Madre General de la misma
Congregación.
Prescindiendo de su dimensión de espiritual, para hacerla entrar en la
Historia bastaría su extraordinaria acción en el campo social: en doce años de
actividad misionera abrió más de setenta centros - con enfermería, escuela e
iglesia - en los lugares más abandonados de África, Asia y Europa.
Descubrió la primera medicina para curar la lepra, sacándola de la semilla
de una planta tropical; medicina que fue después estudiada y elaborada por el
Instituto Pasteur de Paris.
Lanzó en el apostolado a Raoul Follereau que, siguiéndole las huellas, y
con la bases que ella puso es considerado el apóstol de los leprosos.
Ideó, proyectó y realizó en Azopté (Costa de Marfíl), durante los años
1934- 41, la "Ciudad de los Leprosos": un inmenso centro para dar
asilo a estos enfermos que se extiende sobre una superficie de 200.000 metros
cuadrados, y que hasta ahora perdura como un centro de vanguardia en África y
en el mundo. Por esta obra Francia concedió a la Congregación de las monjas
misioneras de Nuestra Señora de los Apóstoles - de la cual la Madre Eugenia
había sido Superiora General desde 1935 hasta 1947 - la máxima condecoración
nacional por obras de carácter social.
Pero el legado más importante que Madre Eugenia nos ha dejado ha sido el
Mensaje del Padre ("El Padre habla a Sus hijos"), la única revelación
hecha personalmente por Dios Padre y reconocida auténtica por la Iglesia
después de diez años de rigurosísimos exámenes. Publicamos al inicio del texto
el testimonio que S.E. Mons. Alexandre Caillot, Obispo de Grenoble, extendió al
final de la encuesta.
Es digno de notar el hecho de que el Padre - en 1932 - dictó el Mensaje a
Madre Eugenia en latín, un idioma para ella totalmente desconocido. En 1981
conocimos tal mensaje y en 1982 - 50 aniversario - lo publicamos en italiano.
Los muchos prodigios que de eso ban brotado nos han inducido a difundir- lo
gratuitamente, especialmente en las cárceles, en los cuarteles y en los
hospitales. Hemos publicado las ediciones en inglés, francés, español, alemán,
ruso, italiano, ucraniano, húngaro, coreano, portugués, árabe, holandés,
polaco, albanés, dentro de poco en chino y japonés.
Madre Eugenia regresó al Padre el 10 de Agosto de 1990.




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